EL CABARET DEL VERSO
ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2020

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.

Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita del titular del "Copyright", bajo las sanciones establecidas en la Ley de Propiedad Intelectual, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático.
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y todos viajamos a través de los versos de LIZANO

 






 

 
Mas de 400 personas se dieron cita el pasado sábado en LA NAVE QUE LATE, en Santander, para asistir a la gala homenaje a la obra del gran Jesús Lizano, quien debido a su grave enfermedad no pudo asistir al show.
Actores, poetas, músicos, humoristas, gente del teatro... todos invitamos al público a viajar a través de sus maravillosos y comprometidos versos en un espectáculo de más de tres horas, coordinado artísticamente por el mimo JOSÉ PIRIS, con la presentación del clown ALEX COELHO y organizado por la revista literaria A TRAVES DEL ESPEJO...
Nombres como los músicos Cierto Pablo, Javi Guti y Javi-Bells, el grupo de percusión KEPAKE con Luigi Ruiz a la cabeza, actores y actrices como Raquel Martín, Evalinda Coleman, Antonio Catalina, el pintor Carlos San Vicente, los poetas de Absenta Poetas, Vicente Gutiérrez y Fernando Llorente y José Elizondo (autores de varios poemas dedicados a Lizano), los grupos de teatro Los Recitálicos y RST, el grupo de danza Básico, don Jesús Blanco y su recreación del propio autor catalán... y un servidor como Maestro de Ceremonias para interpretar el poema NOVIOS... todos, formando una auténtica Columna Poética en homenaje al maestro.
Va por ti, Jesús Lizano!!!!!!!!!!!!!!!!


LIZANEANDO (gala homenaje al poeta Jesús Lizano)


"Hemos construido un mundo de falsos hermanos, y si no vamos a un mundo en el que todos seamos novios, decidme... ¿a dónde vamos?"                                       - Jesús Lizano

El próximo 18 de enero, varios "niños barbudos" nos reuniremos en LA NAVE QUE LATE, nuevo espacio cultural de Santander, para rendir un merecidísimo homenaje al poeta y pensador libertario JESÚS LIZANO (Barcelona, 1931) en una gala coordinada por el artista de mimo y clown JOSÉ PIRIS y organizada por la revista literaria A TRAVÉS DEL ESPEJO (con Luigi Ruiz y Jesús Blanco a la cabeza), que presentará su último número en dicho evento.
Un viaje apasionante a través de los poemas del autor catalán en el que tendrán cabida el mundo del teatro, la música, la pintura, la danza, la poesía...
Evalinda Coleman, Absenta Poetas, Raquel Martín, Antonio Catalina, RST, Básico, FM-Hop, Jos-E-Lizondo, Javi Guti, Javi-Bells, Carlos San Vicente, María Alcaraz, Colectivo La Barraca, Fernando Llorente, Vicente Gutiérrez, Cierto Pablo, Mario San Miguel... y un servidor, entre otros, daremos vida desde las distintas manifestaciones artísticas a los versos de este entrañable autor que, desde cada uno de sus poemas, invita a una reflexión certera sobre la situación social del mundo.
Y como tiene que hacerse... será un homenaje en vida en el en algún momento de la gala el mismo Jesús Lizano intervendrá en directo.
No os lo podéis perder. Os esperamos!!!!!!!!!!!!!!!!!!

LIZANEANDO (gala homenaje al poeta JESÚS LIZANO)
sábado 18 enero 2014 - 20.00 horas
LA NAVE QUE LATE (Barrio Pesquero) - Santander

cabaret BUKOWSKI




EL CABARET DE LOS SUEÑOS aterrizó el pasado miércoles día 4 en el Club Bukowski de Madrid, situado en el corazón del barrio de Malasaña, en la calle San Vicente Ferrer. Es éste un local que sirve como punto de encuentro cultural, regentado por Inés Pradilla, y que realiza jam session de poemas los miércoles - la gente va llegando, se apunta y lee un máximo de tres poemas cuando le toca - y de relatos los domingos - con idénticas características que los miércoles -.
Como preludio a lo que iba a acontecer el domingo 8, el aperitivo se saldó durante la jam de poemas del miércoles con "
Adicto al espidifen", "Tomarse la última copa" y "Las putas también bailan ritmos lentos", tres poemas recitados ante el atril de diseño "mujer fatal" que preside la tarima que sirve de escenario del Bukowski, ante un sepulcral, respetuoso y envidiable silencio.
El verdadero show se produjo el domingo 8, pasadas las diez de la noche, cuando tras las palabras de presentación de Inés, el Maestro de Ceremonias de negro salió a escena con un cigarrillo y, bajo los acordes del piano de "Changeling" de Clint Eastwood, comenzó a desgranar lo más duro y comprometido del repertorio del cabaret: el homenaje a las mujeres lapidadas, la mano tendida a los homosexuales asesinados en Irán, los niños inocentes que mueren durante las guerras, la rebelión de los soldados rasos que dan la vida por su patria mientras los generales se cargan de medallas... y dos números que hablan de la soledad y la pérdida del amor.

Fue, sin lugar a dudas, y según comentaron quienes siguen mi obra por internet y que estuvieron presentes en el show, mi actuación más "perfecta". Quizá exageraron, pero sí es cierto que el silencio y el respeto con que la gente que abarrotó el Club Bukowski siguió la representación, me hizo sentir cómodo. Quizá lo más cómodo que haya podido estar sobre un escenario.

Sirva este post para agradecer a todos los asistentes su atención y su cálida acogida; A Inés, por servirme de introductora; a la revista informática YAREAH, que cubrió la actuación; y a Mikel L.P., mi compañero de Absenta Poetas, que me hizo las fotos además de presentar nuestra revista al público congregado...


... Y desde aquí, mi más profundo y emotivo homenaje a Javi KAPPYQUEENS, mi primer fan desde la época de "Nocturnos", y que falleció en accidente de coche días antes de mi actuación de Madrid. Sé que esperaba mis noticias sobre el desarrollo del show... y sé que, esté donde esté ahora, le habrá gustado el volver a verme haciendo lo que mejor sé hacer.

Mil besos y hasta siempre, Javi.

ABSENTA POETAS... SORBO A SORBO



Tras haber descorchado la botella con el recital "El amor... ese romántico maldito", el pasado 6 de junio arrancó el nuevo ciclo de Primavera de poesía organizado por Absenta Poetas, con la colaboración de la Concejalía de Cultura, en el Centro Nacional de Fotografía de Torrelavega. "Sorbo a sorbo", y a lo largo de una hora de duración, Javier Perales, Mikel Lado Peña, Alen Kerish, Marianella Ferrero e Isidro R. Ayestarán fueron desgranando su repertorio poético, junto a los versos de unos invitados muy especiales: Gerardo Diego, José Luis Hidalgo, José Hierro, Idea Vilariño, Eduardo Galeano, Gioconda Belli, Roque Dalton, Juanjo Galíndez, Heddy Navarro Díaz, El Conde de Lautreamont, Ramón del Valle Inclán, Liber Falco y Katho Gómez. Tras el montaje fotográfico de Fernando Domínguez, las poderosas guitarras de Sergio "Sesi" Mier y Gerardo Ramos introdujeron al público allí congregado en un mundo de versos románticos sobre los amores pasajeros y los anhelos del alma.
Pero eso no fue todo, ya que el pasado sábado 13, los poemas nos hablaron de este mundo que nos rodea, con sus miserias, sus acentos y sus quimeras. "El mundo está loco (y nosotros también)", dio paso a los trabajos más densos y comprometidos de estos poetas cántabros que no cesan en su empeño de transmitir al resto del mundo que la poesía sigue viva, y que nunca desfallecerá. Y todavía quedan dos pases más: "Requiem al misterio" (sábado 20) y "Con Eros, cuerpo a cuerpo" (sábado 27), junto a más poetas de la Asociación, como Laura Sañudo, Gimena Angeriz, Raquel García y Eva Bolado.
En los sábados de junio, Torrelavega y Cantabria se visten de poesía y sentimiento. Y los Absenta Poetas, firmes hasta la ronquera, son los encargados de hacer el traje a medida.
Y es que ya lo dijo el trovador Mario Benedetti:
Cuando la poesía asume la esperanza
puede salvarnos de la hartura fósil
y tal y como es / jardin sin cielo
puede inventarnos otro porvenir.
¿Te lo vas a perder?

fotografías: NEL

LA SEMANA DEL CABARET Y LA POESIA





Semana plena en cuanto a poesía.
La floristería Mil Rosas y la librería alternativa La Libre, acogen la presentación de mi "Cabaret de los sueños nocturnos" en sendos espectáculos de poesía, teatro y música, donde desgranaré a lo largo de dos estilos diferentes (uno para cada día) diversos fragmentos de mi libro. Desde el satírico "Adicto al espidifén" o el vals burlesco para "Buscarte", pasando por la soledad en los versos de "Otoño", "Caminando con mi soledad" y "El amante", el erotismo en "Arrancarte de mí" y, como colofón, el compromiso social con el ser humano, denunciando todo aquello que lo denigra: las muertes de los niños durante los conflictos bélicos para "Las sonrisas mudas", la lapidación de mujeres acusadas de adulterio para "El ángel de la princesa lapidada", la repulsa a cualquier guerra para "El ballet de los soldados rasos" o el ajusticiamiento de homosexuales en Irán a la hora de aplicar su Ley Sharia para "El lugar donde ya no se pone el sol".
La selección de las músicas ya está hecha, las coreografías están ensayadas, mi estética a punto de salir a escena. Las citas, el jueves 4 y el viernes 5 de junio, a la hora en que finaliza la tarde.
Y por si fuera poco, el sábado 6 de junio arranca el nuevo ciclo Primavera de Poesía, organizado por la Asociación Cultural Absenta Poetas, que bajo el título "Sorbo a sorbo", y a lo largo de cuatro sábados consecutivos, iremos analizando el mundo desde diversas perspectivas: la romántica, la alocada, la misteriosa y la erótica. Mis hermanos poetas Javier Perales, Mikel L.P., Alen Kerish y Marianella, junto a las guitarras poderosas y talentosas de Sesi y Gerardo, las fotografías de Fer y los versos de este vuestro servidor, daremos lo mejor de nosotros mismos en el Centro Nacional de Fotografía de Torrelavega a las siete de la tarde.

Si andas cerca de Santander y Torrelavega, ni que decir tiene que estás invitado.
Os espero.

DECADENCIA EN BANDEJA DE PLATA


Esta mañana he vuelto a discutir con mi madre,
avergonzada ella por los carteles que pululan con mi careto,
mi chistera, mi bastón, mis poses tan a lo...
Me dice ella, con cierta ironía, que en mis tiempos jóvenes
de monaguillo en Santa Lucía me comía a los santos a todas horas,
y que hoy es el día en que paso de todos ellos decantándome
por mi vida bohemia, y que no me engullo ya ni un triste rosario.
Bueno, la verdad sea dicha, y sin faltar un ápice a la realidad,
es que llevo un tiempo en que no me como nada.

Esta noche he ido a un nuevo recital de mis hermanos Absenta
en una librería de esas que algunos llaman "roja",
donde la Operación Overlord recobraba nueva vida en un
espacio a descubrir y donde la poesía se escucha de otra manera,
y luego me he hinchado a cervezas haciendo caso omiso
a la lógica aplastante de mi médico de cabecera.
Los Arrancacorazones también estuvieron conmigo en una
nueva noche mágica en mi añorado Bolero, cuna y cimiento
de este cabaret escénico en forma de verso, donde Mikel Lado me
ha recomendado la peli "Entre copas" y Kerish me ha escrito
un nuevo poema de desamor en mi libreta de notas.
Más tarde nos dejamos caer por el Sáhara, que a la poetisa
Sol Bezanilla tanto le ha gustado. Y a mí, que me recordaba
mis tiempos en el Canges, entre velas, incienso, porros,
y las redadas habituales del Cuerpo de Policía Local.
A mí nunca me pillaron... aunque le andan cerca.

El Callejón del Swing nos transportó a otra esfera nocturna,
Pablo Santos bailó a su manera en el escenario mientras
la musa Raquel me retiraba la baba hipotética que se deslizaba
por donde siempre últimamente, el poeta Juanjo Galíndez
perdía la cuenta de sus deudas sin saldar con la camarera,
y la pareja de amantes, poetisa ella, fotógrafo y capitán de
soldados informatizados él, se movían al ritmo trepidante
de la buena música que gusta de los versos bohemios.
Y de allí nos fuimos al Niágara, pero a esas horas Marilyn
ya llevaba un buen rato muerta en aquel campanario por puta
y casquivana, y las cataratas de aquella peli eran los litros
de cerveza que dejaba salir a chorros sin tambalearme
un solo milímetro. Cosas de la experiencia.

Me gustó la noche pasada, debo reconocerlo.
Hubo un poeta (que no nombro ahora por discreto) que no
sabía muy bien con cual de las dos chicas que se le acercaron
se iría a la cama; hubo otro, músico creo, que alardeaba orgulloso
de una entrevista en la Revista del Ocio, y yo, observando
todo ese mundo nocturno que tanto me inspira,
que tanto me llena, y que tanto me gusta recrear últimamente
en un buen montón de folios vírgenes en blanco.
Luego acompañé a Raquel hasta la puerta de casa, que
uno, aunque bala, es todo un caballero, le di un par de besos,
le acaricié la larga melena rizada y le hice prometer que
en otra noche ambos tendríamos mejor careto.

Y vuelta a mi buhardilla tras cinco largos pisos sin ascensor,
donde mi vanidad se crecía un tiempo contemplando mi
foto en una revista de Semana Santa que ha publicado un poema
mío, una saeta que habla también de un amor perdido, que tal y
como están los tiempos, siempre será una realidad en mayúsculas
capaz de superar cualquier ficción que nos pongan en la tele.

Y para colmo, antes de acostarme (a eso de las 6 a.m.)
me he mordido las uñas de las dos manos sin darme cuenta,
he puesto el despertador del móvil a la una de la tarde, y me
he dado un par de vueltas por mi ancha cama en busca de
algún recuerdo que le haga tener sentido, de tenerlo, a la noche.

Y sí, querido señor J.C.
Hice público un comentario tuyo porque tal y como
está el mundo, las buenas palabras, como los buenos
sentimientos, han de gritarse a voces.
Que ya somos pocos los que vivimos la noche y la vida
como si fueran uno, y sería una lástima que se quedaran
en un susurro apenas audible.
Y qué importa que los críticos más "puristas" nos
tachen de decadentes y demas sandeces.
Se lo sirvo en bandeja de plata con un paño bordado en hilo
hecho por mi señora madre.
Ya ven ustedes, a mí no me avergüenza lo que hace ella.

Démosle tiempo a que se acostumbre a mi atuendo.



(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009


MARTES DE BOHEMIA Y SOLEDAD


Un vaquero sin pistolas recorre en
una diligencia las calles de la ciudad;

es un poeta a contracorriente, incluso

en el ritmo de sus latidos de corazón

- hasta en eso es diferente -,

con una música de fondo de saxofón

anclada en cada uno de sus huesos,

sus músculos, su angosta anatomía,

sus ojos ocultos en minúsculas gafas

de sol, como aquel príncipe de la película

de Coppola.


Camina despacio entre estatuas solitarias,

cada una con sus pequeñas cosas,

cada una con sus motivos de inspiración,

cada una, aún con ganas de continuar un día más.


El slogan de la tienda de una amiga,

"tu esquina del ahorro desde 1963", le arranca

la primera sonrisa abierta en meses...

Dos enamorados que gritan y lloran, que

se aferram a las ganas de seguir siendo uno

a pesar de las múltiples despedidas definitivas,

le corroen el alma y el interior... por ser estampa

de su propia vida, tantas veces repetida.

Y en eso, un cortejo fúnebre que se para ante

un semáforo para que él pueda cruzar hacia la

cúpula arbolada de la Alameda Segunda.

Y vuelve la cabeza para ver en qué termina aquéllo:

la chica llora, el chico se vuelve hacia ella, la abraza,

le suplica una vez más una nueva oportunidad,

y en eso, el claxon impertinente de corto

de miras de un imbécil, que pita a rabiar al coche

de las flores para que reanude su marcha en estos

tiempos de incoherencia perenne, donde hasta

los muertos parece que molestan.


Luego, el príncipe de las pequeñas gafas oscuras

se para ante un inca que toca una ocarina,

"The sound of the silence" le evoca un baile

lento en alguna cama perdida hace mucho tiempo,

y dos señoras entradas en años y carnes, que se

desesperan rascando cupones de una suerte esquiva.

Sonidos de silencio... Sonidos de azar...

Sonidos de ciudad que se revuelven en sus recuerdos.


Pero el paseo continúa en aquella mañana de martes,

con sus andares lentos y meditados, como queriendo

echar raíces en cada uno de aquellos pedestales...

Un anciano toca una guitarra en una calle peatonal,

pide limosna a cambio de su arte, y lo que parece una

súplica en su cartel, hace que el príncipe se siente a

contemplarle, a escucharle, a llorarle...

"Os necesito tanto como vosotros la música" dice,

y unas monedas jamás serán recompensa suficiente

para quien lleva años invocando una simple sombra

para que le haga compañía.


Llega la noche en un fin de fiesta, acompañado

de su musa y la lejana personita especial de sus poemas,

un concurso de fotografías que no gana, un zumo pacífico

de frutas para no jugarse la vida tras la ingesta

cotidiana de pastillas, Pablo Santos, que toca la guitarra

ante la indiferencia y el vocerío de un ajeno público estúpido

que sólo sabe escucharse a sí mismo, pero él rasguea

su guitarra, pelea sus canciones, se desgarra en cada estrofa,

en su divertida composición sobre una historia de amor

entre pañales con sabor a leche maternal...

Y el príncipe le aplaude y se funde en sus melodías, tan

cercanas, tan reales, tan de todos los amigos que le rodean

en el local bohemio donde poetas, fotógrafos, ilustradores

de cómics, galeristas, la dueña de una tienda de flores,

la actriz de un cortometraje y un mecenas, escuchan sus propios

silencios ante cubatas y cigarros con aroma a marihuana.


Un cuarteto toca luego diversos temas instrumentales,

el "Quizá, quizá, quizá", el "Bésame mucho"...

Demasiadas coincidencias, demasiadas jugarretas

del destino concentradas en un mismo espacio.

Y mojitos, cervezas, un vaso de agua mineral,

ceniceros atestados de colillas, y parejas

que se besan furtivamente entre cada acorde.


El poeta Juanjo Galíndez, que construye versos

en el libro de notas del príncipe agotado, pidiéndole

perdón por "husmear en tu alma", pero los poetas

somos hermanos en este mundo que él describe:

"trastes truncados, tras la agonía llega

el placer, el paladar a tu lado, lamiendo la boquilla

del destino inhumano..."

Y al final el príncipe se marcha del local bohemio,

tras una última súplica para dormir acompañado,

con el violín de la película "Modigliani" destrozándole

de nuevo la mirada y el escaso aliento en aquel

patético intento de resucitar el abrazo perdido entre

sus sábanas arruinadas de susurros y caricias...

Pero éso es simplemente asunto de poetas tristes,

y la quimera del amor ya se pierde de vista una vez más.


Hace tanto de aquéllo...

Hace tanto que duerme solo...

Hace tanto de tantas cosas...


... que el príncipe de los bohemios

le saluda a las estrellas desde su ventana, le lanza

un beso a las bromas que los amigos del pasado

le arrojaron sobre su estado de salud resquebrajada,

para, de manera agónica, trasladar sus manos hasta

el motor del amor renqueante donde, en un delirio

de éxtasis forzado y sobreactuado, lanza un suspiro

mientras sus frágiles dedos se impregnan del elixir

de la nostalgia, del aroma del amor compartido.


Cierra los ojos y duerme exhausto.

Es un príncipe sin aspiraciones a trono.

Es,tan sólo, un cuerpo destrozado y solitario

en una cama de uno cincuenta de ancho.

Y más allá de esa cruel frontera, sólo hay silencio.


Silencio...


Silencio...


Y los versos de su hermano poeta:

"El hombre maceta draga sus versos

con sílabas de la vida".


(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009


SOBRE "EL CABARET DE LOS SUEÑOS", EL SHOW DEL COLILLA QUEENS


UNA CRÓNICA DE JUANJO GALÍNDEZ

¿Por qué no estás ahí? Yo estoy sinuosamente socorrido por las lentes del destino.

¿Dónde te hallas? Casi pude tocarte esa noche helada en la que acariciaste mi intención. Él parece saber de qué se trata. De qué puede tratarse, dado que andamos lamiendo andamios, sosteniendo el alma. La primera noche entre colillas y reinas, un rey reina reinaba e inhalaba, exhalaba... Ufff... Despacio, con maquillaje y sin lentejuelas, rasgo a rasgo, resquebranjando miradas cardinales excepto al sur, ése que reserva para el que nunca vuelve... O para el que nunca llama... Sea quien sea, él siempre interpreta su sabor entre frambuesas natas y apoteósicas mentas que refrescan regularmente su exquisita locura cotidiana.

Este martes entré, y ante mí dispusieron a Oki, como una pantera de ojos ignífugos y afrodita guerrera. ¡¡Pechos fuera!! Gacela de mil miradas alrededor de ninguna y todas bebiendo de su boca. Retazos de altruismo maldito, entre tientas se besaban como en la canción de Francoise Hardy, ellos con ellos, ellas con ellas, de la mano, de la boca... Quiero decir que recitó desde el músculo, desde la piel, desde cada uno de sus huesos, limando lo que nunca queda, como si lo supiera, se consumió una explosión de altura.

La lluvia mojó el pálpito y el último púlpito de cuando creías que era la noche en la que todo se arregla. Estallaba de nuevo la locura. Divina locura. Creo haber sido testigo de un recital que nunca se rindió. Aunque habló de los amantes condenados y de los niños hambrientos, aunque no mencionó a los apartados. Los brindó todas y cada una de sus vocales ávidas de pasión. Todos y cada uno de sus versos, ellos tan perros, ellas tan lacias... Todos tan amigos, y al final amargos habitantes del mismo suspiro, estábamos allí. Alberga aumentos cuando recuerdo su deslizante nombre en la noche... Isidro Ayestarán. Sí, Isidro. Allí estábamos todos, y cada uno de nosotros olvidó su nombre por una noche y por tu emoción, esa emoción que no cabe en ningún nombre extraño.

¿Estabas allí? Ya lo dice su nombre... Allí estará.

Y debo decir que me alegro de haber sido uno más. Cuando todo se apague no quedarán más que sensaciones. Quien te abastezca de espíritu es buen asceta.

Un valiente suicida luchando contra la ventisca.

Sinceridad experta.

Gracias Isidro.

EL POETA AZUL DE LAS LETRAS LOCAS


Fabricante de letras en locales sórdidos,
humo, folios desmadejados sobre la mesa de mármol,
aroma a absenta, la inspiración puesta en las
miradas que se cruzan en un instante,
frases sueltas, recuerdos constantes, y ganas…
muchas ganas de volver a escribirte en una hoja en blanco.

Llanero solitario por las sendas santanderinas,
colocando carteles de su próximo recital en Mil Rosas,
Búnbury siempre, y Bukowski, Chaplin, la Garbo
en aquella Anna Christie suya con voz grave,
y el suave tic tac demoledor del tiempo que se
acaba antes de sellar el primer beso.

Cuánto cuesta acabar un verso cuando
los amores pasados se distancian aún más lejos,
cuando sube el recibo del gas de tus abrazos
y las caricias tuyas no quedan registradas porque
no te encuentras en casa a la hora señalada.

Podría decirte que te vinieras conmigo en
esta apasionante aventura loca de las mías,
con mis excesos, extravagancias, y todo aquello
que parece molestar e incordiar a los políticamente
correctos que albergan en mi entrepierna,

que anidaras esperanzas mientras le silbo al viento
los reproches almacenados durante estos años de
letras locas y corazones rotos,
bebiéndonos la vida en cada poema sin temor
a resacas, jaquecas y escozor por estar eternamente
fundidos sin pasar por el cuarto de baño…

Podría aferrarme a tus manos mientras le dicto
a las estrellas las rimas certeras de las heridas
sin cicatrizar de mi alma, del sabor a refrito
del amor perdido pasado por el microondas,
y de tantas otras cosas que no se van de mi lado
por no pasar frío por las calles solitarias
del más crudo de los inviernos…

Pero tan sólo soy un poeta loco con aires
de bohemio de medio pelo, con el color azul
a modo de aureola incordiante, rodeado, eso sí,
de muy buena gente que escribe, que siente,
que se presta a mis imágenes, que englosan la lista
de mi espasa de musas y pequeños trovadores,
los Absenta Poetas, el mecenas Curras, la dueña de las flores
y la amiga especial que soporta mis millones de
sinsentidos literarios.

Esta noche confieso que me conformo con adornar la comisura
de los labios con un cigarrillo con aroma prohibido,
continuar con mis tumbos de izquierda a derecha,
distrayéndome con el género de mis amantes,
sin rendirme apenas por los ataques diarios de
esta vida absurda, y marcando a fuego en el
alma de los que me leen y escuchan que,
sin hacer daño a conciencia, este poeta azul
que escribe letras locas camina por la senda
marcada de los escritores malditos que se mueren
por un minuto de atención aunque la luz de las
velas sea escasa, el incienso tenga olor a recuerdo,
y el sentir el fuego de un beso se convierta,
noche tras noche, en la pesadilla dulce
que alimenta mi sueño.

La música de mi cabaret invita a tomarse la última.
Miro el reloj iluminado por la madrugada.
La chistera aún no me hace daño.
¿Por qué no? Me digo.
Chasqueo los dedos y llamo al camarero.

¿Qué me pones a cambio de mis versos?


(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2008