EL CABARET DEL VERSO
ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2020

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.

Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita del titular del "Copyright", bajo las sanciones establecidas en la Ley de Propiedad Intelectual, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático.

NO FUI TU ANGEL


Paraíso de nubes en el ocaso del sol,
destellos tenues sobre el filo de la navaja,

frases entrecortadas en el reino de los silencios,

sentimientos que se olvidan en un latido extraño

sin nombre ni fecha en el calendario.


Campanas a muerto a modo de réquiem,

- llevan a enterrar a una historia de amor -,

cortejo de besos y caricias ante la puerta del cielo,

ésa que quisimos arañar por un instante,

aquélla a la que convertimos en nuestra quimera.


Tules negros, sedas negras, lágrimas negras...

dos elfos de madera labrada a tus pies

haciendo guardia y vigilando tu sueño eterno,

alentando la cuna que atraviesa el Gran Canal

bajo el puente de los sueños rotos.


Yo allí, solo, agónico, exhausto, anhelante,

desmadejado, perdido y alejado de tu mirada

por este absurdo empeño mío de pintar el amanecer

con unos colores tétricos ajenos al alba de la magia,

de las caricias, de tu mundo, de tus manos tendidas.


No, no fui tu ángel, tu latido amigo, tu gesto sincero,

tu sonrisa abierta en este mundo de palabras muertas

ahora que el arco iris me aleja de la sombra inquieta

de aquel baile entre dos cuerpos.


Y yo aquí, cabalgando solitario.


Y tú allí, en tu eternidad.


Y nosotros, perdidos.


Y preguntas el porqué.


Y yo, sincero por una vez,

musito...


- Lo siento, no fui tu ángel.


(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009

MAR DE SILENCIOS



"Mar de silencios" es el nuevo montaje fotográfico-musical, realizado a partir de mi poema "Mi reflejo en la luna", extraído de "El cabaret de los sueños nocturnos". En el vídeo, un poeta llora el abandono de su pareja, naufragando en un mundo de sueños y anhelos, donde desea ardientemente regresar a su lado, y acentuado con el tema musical "Crying (llorando)", escrito por Roy Orbison, interpretado por Rebekah del Río, y que David Lynch utilizó para su película "Mulholland Drive". Al principio del montaje, mientras vemos fotografías del mar, se puede escuchar el Coro Sacro que el malogrado Michael Jackson utilizó para una de sus composiciones, mi favorita, "Little Susie".

MI REFLEJO EN LA LUNA
Siento la brisa en un mar de silencios

y oigo el susurro del aliento sincero

de un amante lejano que nombra

mi esencia calladamente.


Oigo el murmullo de mil voces

que en una sola aciertan

y comprenden lo que de

este amor y su anhelo se desprenden.


Me aferro al recuerdo honesto

de un pasado apasionado

donde nuestro amor por el otro

era el único significado.


Me reflejo en la luna tras tu recuerdo,

y lloro tu ausencia, y añoro

tu presencia en un momento

en que la oscuridad ya es un todo.


Y hoy tiendo mi mano al sentimiento

queriendo morir en el sueño de tus besos,

haciéndome sentir que el pasado

es presente, y que el presente


lleva tu mirada evocadora, perenne,

tu aroma, tus gestos, tus manías,

tu deseo, tu amor... todo tu nombre.


(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2007


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CABARETtour, el vídeo

Montaje fotográfico que incluye las mejores instantáneas recogidas a lo largo de toda la promoción de mi libro "El cabaret de los sueños nocturnos", representado en la floristería Mil Rosas, en la librería La libre y en el Centro Cultural Dr. Madrazo de Santander.
El vídeo viene acentuado por cuatro de los diversos temas instrumentales que sirvieron de banda sonora a los distintos shows: "Charleston" y "Terry", compuestos por Charles Chaplin para sus películas "Monsieur Verdoux" y "Candilejas"; "Silence", de Hans Zimmer para la película "La delgada línea roja"; y "Suite", compuesta por Guy Farley para "Modigliani".
Un bonito recuerdo para lo que ha sido, sin lugar a dudas, uno de mis mayores éxitos, compartido con todo mi equipo técnico, sin los cuales no hubiera sido posible el realizarlo.
Y otra vez, desde las líneas de mi Cabaret, les reitero mis mil gracias... y mis mil besos.

el CABARET TOUR


Con una puntualidad británica, el teatro del Centro Cultural Dr. Madrazo de Santander levantó el telón a las ocho de la tarde. Sobre el escenario, un gran piano, con una lámina de ángeles como partitura, y ornamentado con mi chistera plateada, un ejemplar de mi "Cabaret de los sueños nocturnos", el candil multicolor de este "trovador de madrugada", y dos candelabros de cristal. En el extemo izquierdo, una gran peana para ensalzar, sentada sobre una silla de madera, a la muñeca que utilizo en todos mis espectáculos; en el derecho, mi atril, decorado con una máscara y dos telares a modo de mariposa (estética ya utilizada en los primeros recitales de mi gira de promoción)...
Dos enormes focos iluminaron el escenario, junto a cuatro lámparas de velas. Quince poemas al son de diversas músicas y coreografías: "Moonriver" de Mancini, "Watermark" de Enya, "Braveheart" de James Horner, "La batalla de los héroes" de John Williams, "Candilejas" de Chaplin y "Modigliani" de Guy Farley entre otras...

Un atuendo completamente de negro, menos los zapatos y la hebilla del cinturón, que jugaban con el blanco y negro... y mucha emoción entre el público asistente. Un enorme éxito, tanto personal como artístico.

Y desde estas líneas, mi enorme gratitud a la organización del acto, a Regino Mateo, director del Centro Cultural, a Merche Lanza por su presentación, a la emisora de radio OID CANTABRIA y la cadena de televisión AQUI TV por la promoción y la grabación de diversas imágenes, al periódico EL DIARIO MONTAÑES por publicitarlo, y, cómo no, a todo mi equipo técnico, sin el cual me sería imposible realizar nada: Rous con la música, Nel con la fotografía, Jorge Rodríguez con la iluminación, Ignacio Albarrán con la grabación en vídeo... y la voz maravillosa de Soledad Bezanilla, que recitó su poema "Luz" en el momento cumbre del espectáculo.

Desde estas líneas... mil gracias a todos.

Y mil besos.


La gran dama de la poesía en Santander, Merche Lanza, presentó el espectáculo. Toda generosidad; toda amabilidad; toda entrega; pura emoción al finalizar el show... Siempre, Merche. Siempre en mi corazón.
fotografía: NEL

Tras una introducción instrumental al ritmo del poema "Lágrimas negras", los versos de "Disoluta Colombina" abrieron el último recital de mi CABARET TOUR.
"Hemos encendido las luces del escenario. Una tarde más, no sé muy bien qué dirección tomará. Cosas caprichosas del artista innombrable con el peso de los mil folios de la
sensiblería romántica".
fotografía: NEL

"He vuelto a escribirte un poema tras sentir tu presencia en mi silencio, tras releer el epílogo que me dedicaste, tras morir en ese beso que nunca me diste".
Los poemas que hablan de los amantes perdidos en busca de una nueva oportunidad, formaron el repertorio de la primera parte del espectáculo, a la luz de lámparas de velas y un foco blanco sobre mi atuendo negro.

fotografía: NEL

"...Ojalá te detuvieras un instante a escuchar el lamento amordazado de esas sonrisas, mudas de sentimiento, que están ahogadas en mil lágrimas de sufrimiento".
Mi particular homenaje a todos los que son rechazados en el mundo, las mujeres lapidadas, los niños que mueren en las guerras... y al final, el entierro de una muñeca al son del tema instrumental de la película "Candilejas", con la voz en off de mi amiga, la gran poetisa Soledad Bezanilla, que recitó su poema "Luz" mientras en el escenario, me marcaba una coreografía con una gran tela negra.

fotografía: NEL

"Si pudiera tenerte esta noche entre mis brazos, abrazarte a la luz de las estrellas... ahogarnos, en un beso profundo dedicado al crepúsculo".
A la luz de un candil multicolor, metáfora de la luz al final del tunel de la amargura y la soledad, el Centro Cultural despidió mi espectáculo.

fotografía: NEL

Final del espectáculo: firma de libros para el numeroso público que disfrutó y se emocionó con los versos de mi CABARET TOUR.
fotografía: NEL

ABSENTA POETAS... SORBO A SORBO



Tras haber descorchado la botella con el recital "El amor... ese romántico maldito", el pasado 6 de junio arrancó el nuevo ciclo de Primavera de poesía organizado por Absenta Poetas, con la colaboración de la Concejalía de Cultura, en el Centro Nacional de Fotografía de Torrelavega. "Sorbo a sorbo", y a lo largo de una hora de duración, Javier Perales, Mikel Lado Peña, Alen Kerish, Marianella Ferrero e Isidro R. Ayestarán fueron desgranando su repertorio poético, junto a los versos de unos invitados muy especiales: Gerardo Diego, José Luis Hidalgo, José Hierro, Idea Vilariño, Eduardo Galeano, Gioconda Belli, Roque Dalton, Juanjo Galíndez, Heddy Navarro Díaz, El Conde de Lautreamont, Ramón del Valle Inclán, Liber Falco y Katho Gómez. Tras el montaje fotográfico de Fernando Domínguez, las poderosas guitarras de Sergio "Sesi" Mier y Gerardo Ramos introdujeron al público allí congregado en un mundo de versos románticos sobre los amores pasajeros y los anhelos del alma.
Pero eso no fue todo, ya que el pasado sábado 13, los poemas nos hablaron de este mundo que nos rodea, con sus miserias, sus acentos y sus quimeras. "El mundo está loco (y nosotros también)", dio paso a los trabajos más densos y comprometidos de estos poetas cántabros que no cesan en su empeño de transmitir al resto del mundo que la poesía sigue viva, y que nunca desfallecerá. Y todavía quedan dos pases más: "Requiem al misterio" (sábado 20) y "Con Eros, cuerpo a cuerpo" (sábado 27), junto a más poetas de la Asociación, como Laura Sañudo, Gimena Angeriz, Raquel García y Eva Bolado.
En los sábados de junio, Torrelavega y Cantabria se visten de poesía y sentimiento. Y los Absenta Poetas, firmes hasta la ronquera, son los encargados de hacer el traje a medida.
Y es que ya lo dijo el trovador Mario Benedetti:
Cuando la poesía asume la esperanza
puede salvarnos de la hartura fósil
y tal y como es / jardin sin cielo
puede inventarnos otro porvenir.
¿Te lo vas a perder?

fotografías: NEL

UN GARBEO MATUTINO POR UNA INSTALACION GUBERNAMENTAL


Conocedor mi hermano de mi gusto
por los locales sórdidos y decadentes,
me pidió que le acompañara al Palacio de Justicia,
lugar de encuentro habitual de yonquis, putas
y demás inmundicia sin necesidad de ocupar cargo público
alguno, para que firmara como testigo a la hora de formalizar
su expediente de matrimonio civil,
una cosa rápida, cosa de minutos…”.
¡Ay! mi hermano siempre fue un poco ingenuo.

Total, que para allá que fuimos, y nada más llegar,
un scanner con pitidos nos dio los buenos días de una
forma singular, dormiría mal la pasada noche, por lo
que un armario empotrado de tres por tres me hizo
quitarme los anillos, las cadenas, el móvil y hasta el cinturón
especial “de los domingos” que me había puesto aquella
mañana para ir un tanto mono y conjuntado.
Y venga a quitarme cosas, que ya parecía el anuncio
del Enrique Iglesias ese.
Luego, un largo pasillo decorado con láminas manchadas
de humedad, moho y demás lindezas propias del abandono,
todas ellas pegadas a la pared con celo sucio y endeble,
que no está la economía patria como para despilfarrar
en marcos de madera, aunque sean de Cadena Cien.
Pero una cosa es el ahorro…
En fin, que un gran póster de colores estridentes anunciaba,
como si de una Agencia de viajes se tratara, que
El Ministerio de Justicia, cada día está más cerca de ti”.
Qué rabia me dio, pensé para mí, ya que si tan pendiente
está la señora Justicia de sus retoños, por qué nos acoge en su
santa casa el día en que libra el servicio.
Papeles tirados por el suelo, funcionarios con cara de funeral
perpetuo y continuado, como una boda árabe (lo digo
por la duración de los semblantes taciturnos), instalaciones
para echar a correr, pero no a sus brazos, sino en la dirección
contraria, como en los bailes de fin de curso, cuando la
más fea se pone remolona y le apetece monear con uno.

Total, que tras otro pasillo interminable, dimos con un gran
patio que, por su forma, se asemejaba al de un claustro de una
catedral. “Es que de antes, esto era un monasterio de monjas
de clausura
”, me comunicó una señora de fuera toda pancha
sobre un banco de madera a falta de tres barnices. El banco.
Acabáramos” – pensé – “de casa de Dios a casa de funcionarios del Estado”.
Pues sí que el país está en crisis. Y de las gordas.
Atravesamos también una gran cola de inmigrantes, que hacían
la mañana ante una gran puerta para resolver sus “papeles”, y me
llamó la atención un crío muy mono de unos cinco años,
vestido con chorreras, chupete y un pendiente en la oreja izquierda.
Una monada, vamos. Qué gente…
Pasamos ante un mostrador donde se expedían “fés de vida, sólo
con el carné de identidad en vigor
”, así de literal rezaba el cartel,
pero mi hermano y servidor nos fuimos derechitos hacia otro
que ponía “expedientes de matrimonio, sólo para casarse”.
–(hay días en que los poemas me salen solos) –.

Nos atendió una funcionara entrada en años, en carnes, en horas
de peluquería y en camiseta de lycra – las hay con valor – de color
negro donde se resaltaban – y de qué forma – unas letras doradas
donde se podía leer “S M I L E” (sonríe). Lo que pasa, es que como ella lo
leería al revés, pues como que no se daba por enterada, ya que con
acento huraño y voz de urraca constipada por quitarse el sayo antes
del cuarenta de mayo, nos dijo que faltaba una fotocopia por entregar,
unas partidas de no sé muy bien qué, y el sello de no sé qué oficina,
por lo que “el vuelva otro día con todo formalizado, que aquí no nos
gusta perder el tiempo
”, se hizo patente una vez más.
Y sin más preámbulos, continuó con su ajetreada vida laboral:
se sacó una lima, se miró las uñas, le dio tres pasadas, miró su reloj
de pulsera, y decidida, cogió una chaqueta, colgó el letrero de
volvemos enseguida”, y se marchó a hacer la compra, que aquella
mañana el súper había puesto las lechugas de oferta del día.

Mi hermano me miró descompuesto. Yo le esbocé una sonrisa.
Él se acordó de su familia y de algún muerto fresco. Yo continué
riendo, que para eso uno puede resarcirse ante una página en blanco
o la pantalla de un ordenador. Que si quiero, porque es mi casa,
pongo los letreros que me da la gana y vuelvo cuando me apetezca
de veras. Pero que en casa de todos se produzcan estos desmanes…

Sí, mi hermano fue listo al avisarme el día anterior.
Sabía a todas luces que el día sería, por lo menos, inspirador de versos
escritos con la certeza de un francotirador a sueldo.

Ellos se lo buscaron, forastero.
El sol ha salido. Ha amanecido.
Diez pasos, giramos… y ¡¡fuego!!

Sí, querido lector, amiga lectora…
Aquella mañana di un bonito paseo.

fotografía original de Jean Jacques André

(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009

MARIPOSA NEGRA



Eras la persona más frágil que había visto en mi vida, agazapado bajo las escaleras, con tus ojos resaltados en negro, con tu cuerpo resquebrajado como un cristal hecho añicos, apenas vestido y con aquellas alas oscuras que llevabas a la espalda, como si vinieras de una representación teatral de la que te hubieran echado a patadas sin tiempo para poder cambiarte. O quizá eras una aparición en uno de mis constantes sueños en los que me recreo cuando estoy despierta. No sé. Te vi, me miraste, y no dijimos nada.
Te perdiste entre la gente en algún momento de la noche, en el preciso instante en que volví a pensar en ti, miré bajo las escaleras, y ya no estabas. Y por alguna poderosa razón, me sentí como aquellas mujeres de la noche que pueblan las estaciones solitarias de tren sabiendo que han dejado escapar el último momento de su vida para llegar a ser felices.
Me desembaracé de mi grupo y te busqué por cada uno de los rincones, como queriendo asegurarme de que no habías sido fruto de mi imaginación o, como deseando con todas mis fuerzas que fuera cierto, un impulso certero de uno de los latidos que pueblan y dan vida a mi corazón.
Y corrí, corrí rauda por toda la sala, por cada uno de sus recovecos, sus salas vip, sus rincones oscuros, sus sofás de cuero donde se desmayaban los cuerpos decadentes, exhaustos y plenos de alcohol y efusión artificial; pregunté por ti a quien pudiera responderme, a quien pudiera encauzarme en aquella búsqueda que mezclaba la desesperación por no hallarte de nuevo con el miedo o la inseguridad a adentrarme en un terreno inhóspito y extraño.
Pero no te encontré. Y todos me miraron como a una loca, riendo divertidos sobre el escenario de ese peculiar mundo de fantasía que me había inventado para sentirme viva de nuevo.
Ya en el cuarto de baño, ante el espejo que me devolvía una imagen de angustia y terror, lloré y confundí mis lágrimas sinceras con el sonido del agua que desaparecía por el desagüe.
Y fue entonces cuando te vi de nuevo, cuando supe que eras tú por ese brillo apagado, como de tarde de otoño, que delató tu identidad de solitario nocturno. Te habías quitado el maquillaje de los ojos, te habías puesto una camiseta blanca y estabas guardando las alas negras en una mochila casi deshilachada.
Nos sonreímos, nos devolvimos la mirada, y lentamente te acercaste hacia mí. No dijiste nada, me tendiste la mano, y al tiempo que recogías todo tu mundo, reducido a aquella ruinosa maleta de tela, me sacaste de aquel lugar con la cadencia de un adagio, como aquellos bailes lentos que se deseaban en las discotecas de mi juventud tras la música atronadora. Y así, como una pareja de baile perfectamente sincronizada, en la calle volviste a sonreírme antes de comenzar a recorrer un sendero de silencios y miradas a través del boulevard que nos llevaría a la playa.

Eras la persona más triste que había visto en mi vida. Allí, encogido de manera casi fetal, con tu maquillaje negro cubriéndote por completo los ojos, y con un surco reciente de lágrimas en tu mirada dormida. Pero no quise despertarla, porque rompería el idilio de aquel mágico instante de la primera vez. Pero para entonces, y tras escuchar en silencio cada uno de los latidos de mi corazón, ya sabía que tenía que estar a tu lado el resto de mi vida.

Mientras escuchábamos el sonido del oleaje, en aquella playa nocturna con atmósfera de invierno, me confesaste que estabas solo en el mundo, incapaz de entender la lengua extraña de los que no creen en el amor; que tu caminar errante por el mundo como mimo, sólo te había servido para incomunicarte aún más con la gente, a la que mirabas a los ojos en el momento en que depositaban una moneda en el interior de tu desmadejada mochila, y que las veces que habías fundido tu cuerpo con el de alguna amante furtiva, ésta se había resquebrajado entre tus manos como una muñequita de porcelana.
Y me hablaste también de la luz de las estrellas, que iluminaban tu mirada de una manera especial aquella noche, y de lo que sentías al notar la brisa del mar en tu rostro, de lo que percibías en los semblantes de las gentes que habitaban las ciudades que visitabas mientras paseabas por sus grandes avenidas, lo que observabas cuando te sentabas solo en alguna mesa de algún local de copas… Y de cómo, a medida que callabas tus palabras, tus ojos se pintaban de un negro más oscuro cada vez.

Eras la persona más cautivadora de cuantos había conocido en mi vida. Y allí estabas, con tu atuendo de Mariposa Negra, con tus alas desplegadas al son de la brisa marina, como una estatua nocturna alumbrada por la luz de la luna, representando a tu personaje en exclusiva para mí, con tu frágil cuerpo semidesnudo en paralelo a tus alas, que por un momento parecía que iban a coger el vuelo y alzarte hacia algún rincón lejano entre tus adoradas estrellas.
Con una sonrisa, me acerqué lentamente, a semejanza de todos aquellos que lo hicieron antes que yo, pero sin la firmeza y la convicción de unos sentimientos que ya albergaban de manera sincera en mi interior. Y decidida, en vez de arrojar una moneda a tu mochila, lo que hice fue darte un beso sincero en los labios. Sólo uno, labio con labio, tus ojos negros y los míos cerrados, y dos corazones que latían al mismo ritmo en aquel preciso instante en que ya nada nos separaría jamás.
– ¿Quieres ser mi novia para toda la vida? – me preguntaste.

Es curioso el lenguaje de las miradas apagadas a lo largo de una autopista de asfalto, sin ningún objetivo claro ni meta alguna en el caminar diario y rutinario de unos cuerpos abandonados al desolador horizonte de una vida gris. Ahora lo sé. Ahora lo entiendo. Entre todos ellos, yo parezco la extraña, la mariposa perdida que vuela solitaria sobre un bosque de encinas y robles de cemento. Pero tú te encuentras al final de mi camino, irradiando una mágica luz en el centro de la plaza donde te has situado para encarnar a tu personaje silencioso. Y me desprendo de la aspereza del mutismo de estos habitantes raros para acercarme a ti, esperar unos minutos a tu lado, que bajes del pedestal en el que te has subido en esta mañana de domingo, cogernos de la mano, y perdernos hasta llegar a otro rincón donde dar vida a tu Mariposa Negra. Pero juntos. Perdernos juntos…

Eras la persona que estaba predestinada a ser quien diera luz y vida a mi mundo.
Lo supe aquella noche en que huías del desaliento bajo las escaleras de aquel lugar decadente donde nos conocimos, con aquellas alas oscuras aún en tu espalda, con tus ojos pintados de negro y el surco de una lágrima recorriendo tu rostro.
Y lo sé también ahora, cuando te despierto del sueño con un beso en los labios mientras esperamos en una estación de tren, ahora repleta de gente, para irnos y seguir aferrados el uno con el otro en cualquier parte del mundo donde no nos importe más que el estar juntos, sin más luz ni más color que el de nuestra mirada.

Y mirándote a los ojos, te dedico una sonrisa, como hice aquella noche en la playa, cuando tú me hiciste una pregunta que no necesitaba respuesta.
(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009
fotografía original de Olga Yugov

REHENES





Dos hombres frente a frente, prisioneros en una historia de pasión y fuego, que se aferran en un mismo cuerpo para no soltarse jamás; porque saben, que de hacerlo, morirán de amor y soledad.


"Si pudiera aferrarme al sueño de estar contigo... y poder gritarle a todo el mundo que te quiero".


(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009


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ATRILES EN FORMA DE MARIPOSA



Siempre he sostenido la teoría de que los versos de los poetas son como mariposas que levantan el vuelo... De ahí que para los mini-espectáculos de poesía y teatro que sirvieron de presentación de mi libro "El cabaret de los sueños nocturnos" en la floristería Mil Rosas y en la librería La Libre, hubiera un atrezzo un tanto especial: mi atril, con mi máscara cubierta de telas a modo de alas de mariposa, y que hacían juego con mi atuendo oscuro y los zapatos especiales en blanco y negro que la musa Luzmela me regaló para escenificar mis versos.
Fueron dos recitales distintos, pero la mezcla del romanticismo y el compromiso social casaron acertadamente una vez más.
Mil gracias a mi equipo técnico de costumbre (ellos ya saben quienes son). Me llevo a lo más profundo de mi corazón su tremendo calor humano, así como las miradas atónitas de quienes presenciaron por vez primera uno de mis espectáculos. Han prometido repetir.
Para ellos, darles la bienvenida a mi mundo de sueños...
Los sueños de este su poeta.


fotografías: NEL

"El cabaret de los sueños nocturnos está dedicado a mis estrellas del cielo".
El amante solitario de "Otoño" y "Caminando con mi soledad", con la mirada siempre puesta hacia el paraíso de las estrellas. Luego vendría la parte cabaretera del show, con "La alcoba desnuda", "Adicto al espidifén" y un vals un tanto peculiar para los versos de "Buscarte". Una vez más, el aroma de las rosas de Charo hacían juego con la música de mis palabras.


fotografía: NEL

"Me gustaría aferrarme a tus brazos mientras le dicto a las estrellas las heridas sin cicatrizar de mi alma".
Tras "Las sonrisas mudas" y "El sordo siempre cree que el que baila está loco", los versos de "El poeta azul de las letras locas" cierra el show en la floristería Mil Rosas.


fotografía: NEL

"Cae la noche sobre la autopista alumbrada por las estrellas".
La voz ronca y ajada del Clint Eastwood de "Gran Torino", sirve para introducir el show poético musical en la librería alternativa La Libre.
Los versos de "Bues del asfalto" y "... Porque tú no estás", levantan los corazones de todos los asistentes.

fotografía: NEL

"La mano que se tiende sin pedir nada a cambio".
Para los perdedores en el mundo del amor y los sentimientos: la prostituta decadente de "Arrabal", el corazón desgarrado de "El amante", la soledad del poeta para "Estatuas silentes nocturnas".


fotografía: NEL

"La bandera bien doblada y planchada".
La parte más dura del recital en La Libre: el homenaje a todos los perdedores de la vida, torturados y asesinados por su forma de ser. Todo un alegato contra la pena de muerte para "El ballet de los soldados rasos", "El ángel de la princesa lapidada" y "El lugar donde ya no se pone el sol".
Para los que aman. Para los que sufren. Para los que sueñan un mundo mejor.

fotografía: NEL

PRIVATE ROUS


A doscientas millas de tu corazón,
un vagabundo literario recorre la senda
marcada por el verso atravesado en
un gemido incierto que se confunde
en un sueño a la luz de las estrellas.

Los ojos cerrados, bajo siete llaves,
para no errar en el tiro certero de ese paseo
entre nubes de algodón que acolchonan
la relación de dos "gusiluz" durmientes,
bellos en sus gestos, sin querer despertar.

Dos cuerpos atravesados, enrevesados,
envueltos en la magia del cariño y las miradas
que hablan con los ojos del alma, con el
cimiento seguro de las cosas dichas antes
de estropearlo todo para siempre...

Existen las caricias, my private Rous,
y alguien dio vida a esas pequeñas cosas que
se hacen grandes al sentirlas cercas del motor
que sostiene, sin duda alguna, el calor de
la llama viva, ardiente... amiga.

Ésta es la canción prometida, los versos
del "dormiamigo" que te alumbra en la noche,
que te quiere de veras sin más pretensión que
ésa que va dictada por el sentimiento honesto
al susurrarte, entre sueños, que no hay temores

al estar juntos, ahuyentando la pesadilla de
esta vida insolidaria que parece querer romper
el silencio, la conversación de madrugada al
musitarnos nuestros anhelos cotidianos,
los arrumacos desnudos y sinceros.

My private Rous,
mi pequeño aroma con nombre de flor,
mi canción íntima,
mi gesto nocturno amigo...
privado... entre tú y yo.

(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009

LA SEMANA DEL CABARET Y LA POESIA





Semana plena en cuanto a poesía.
La floristería Mil Rosas y la librería alternativa La Libre, acogen la presentación de mi "Cabaret de los sueños nocturnos" en sendos espectáculos de poesía, teatro y música, donde desgranaré a lo largo de dos estilos diferentes (uno para cada día) diversos fragmentos de mi libro. Desde el satírico "Adicto al espidifén" o el vals burlesco para "Buscarte", pasando por la soledad en los versos de "Otoño", "Caminando con mi soledad" y "El amante", el erotismo en "Arrancarte de mí" y, como colofón, el compromiso social con el ser humano, denunciando todo aquello que lo denigra: las muertes de los niños durante los conflictos bélicos para "Las sonrisas mudas", la lapidación de mujeres acusadas de adulterio para "El ángel de la princesa lapidada", la repulsa a cualquier guerra para "El ballet de los soldados rasos" o el ajusticiamiento de homosexuales en Irán a la hora de aplicar su Ley Sharia para "El lugar donde ya no se pone el sol".
La selección de las músicas ya está hecha, las coreografías están ensayadas, mi estética a punto de salir a escena. Las citas, el jueves 4 y el viernes 5 de junio, a la hora en que finaliza la tarde.
Y por si fuera poco, el sábado 6 de junio arranca el nuevo ciclo Primavera de Poesía, organizado por la Asociación Cultural Absenta Poetas, que bajo el título "Sorbo a sorbo", y a lo largo de cuatro sábados consecutivos, iremos analizando el mundo desde diversas perspectivas: la romántica, la alocada, la misteriosa y la erótica. Mis hermanos poetas Javier Perales, Mikel L.P., Alen Kerish y Marianella, junto a las guitarras poderosas y talentosas de Sesi y Gerardo, las fotografías de Fer y los versos de este vuestro servidor, daremos lo mejor de nosotros mismos en el Centro Nacional de Fotografía de Torrelavega a las siete de la tarde.

Si andas cerca de Santander y Torrelavega, ni que decir tiene que estás invitado.
Os espero.

MUÑECAS DE CRISTAL - "Belleza robada"


Telón para "MUÑECAS DE CRISTAL": el título más difícil de cuantos he escrito, "Belleza robada". Un homenaje a las mujeres que sufren la "violencia de género", el maltrato tanto físico como psíquico a manos de sus maridos o parejas. Comienza el número con una coreografía que simula el baile de una mariposa, prosigue con el monólogo desde la óptica del maltratador al ritmo de "The show must go on", de Queen, y finaliza con OKY escenificando la canción "La belleza", de Marta Sánchez, para cerrar el espectáculo. Un número duro que logró los mayores aplausos y ovaciones por parte del numeroso público congregado en el Colilla Queens. Los asistentes al show dicen que fue "un broche de oro".

Me tachan de loco y psicópata por no consentir que te rías cuando no estás conmigo, que te muestres alegre cuando estoy ausente, y si quieres alejarte, vete... si es que yo no te encuentro antes...

Dedicado especialmente a esa mujer que la noche del 12 de mayo quiso estar entre el público del Colilla, asistiendo a mi show, y que ya no podrá hacerlo nunca más.

PINCHA en el menú desplegable del show, en el lateral derecho del blog, para poder ver este vídeo.

MUÑECAS DE CRISTAL - "Las palabras del poeta"


Debido a las críticas recibidas por realizar un nuevo espectáculo de poesía y teatro en un local de ambiente homosexual, mi pequeño discurso antes del broche final del show (algo habitual - y esperado - en mi repertorio) es una clara alusión contra esos puristas de la literatura que se aburren (y me aburren) hasta la extenuación con sus insultos y sus ataques casi diarios. De ahí que mi corte de mangas vaya para todos ellos que no ven con buenos ojos que la poesía camine de la mano de un espectáculo como el mío. Es también un homenaje a los transexuales de todo el mundo, un sector de la población que aún hoy día es rechazado por esta sociedad que se las da de moderna y tolerante, cuando aún queda mucho camino para lograr todo esto último. Además, mis palabras son también un guiño a mis amigos transformistas (muchos de los cuales formaron parte de mi anterior obra en internet - NOCTURNOS -) como Eloy, Nené, Gorka, Delirio y el mismo OKY, a quien van dirigidas mis últimas y emocionadas palabras. Como no podía ser de otra manera.

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MUÑECAS DE CRISTAL - "Mis muñecas de cristal"


Verdadero leit-motiv de todo el espectáculo, los versos de este número forman parte de una vieja canción que compuse hace diez años. Comienza con una danza inspirada en los bailes japoneses, a la luz de un candil multicolor, para transportar al público al universo de las mujeres que forman parte de todo el repertorio del show:

Mis muñecas de cristal, aquéllas que al tenderos la mano, no dudáis de la intención de este poeta solitario, "Príncipe de los bohemios" me llaman, un vagabundo que sólo sabe hablaros de amor... El hilvanador de los versos incompletos que se aferra a la soledad de las estrellas... que se funde con vosotras en forma de poema...


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Querida mamá"


La desesperada carta que una hija le escribe a su madre para lograr un reencuentro, tras años de separación, es el argumento de este cuarto número de la segunda parte de "MUÑECAS DE CRISTAL", interpretado al son de la música que Hans Zimmer compuso para la película "Bailando con lobos".

Sé que partir de cero es una cuesta harto difícil, que nos habíamos acostumbrado a mirarnos para comprender el significado de la vida atroz que llevábamos. Quiero que sepas que no fue mi intención el hacerte daño, que te sigo queriendo... y que te echo mucho de menos...


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MUÑECAS DE CRISTAL - "¿Por qué me has arrebatado el sueño de quererte?"


Tercer número de la segunda parte del show, el de la mujer solitaria, carente de un amor, para los versos de "¿Por qué me has arrebatado el sueño de quererte?", una oda a la nostalgia y el deseo de amar y ser amado, al son del tema musical más romántico de cuantos se hayan compuesto nunca: el Gymnopédie nº 3 de Erik Satie.

Muerta,
porque sé que sin ti no quiero seguir, no quiero recordar, no quiero soñar.
Un único latido,
el que me impulsa en este sueño arrebatador donde me dejaste sin el "nosotros" para convertirte en una referencia ya pasada.
Ahogada,
porque el eco de tu voz al decirme que me dejabas, me transportó a un oleaje imposible de amarguras y tristezas.
Una lágrima,
la que vierto en un intento por convertirte de nuevo en una persona que me dé la vida al decirme que me ama.
Y ahora, después de haberte hablado de mí,
desde mi mundo hostil, dime
¿por qué me has arrebatado el sueño de quererte?
¿Por qué me has dejado aquí, tan sola?


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MUÑECAS DE CRISTAL - Lady Banshee


Nuevo número de la segunda parte, esta vez es "Lady Banshee", denuncia de la xenofobia imperante en este país, que se ceba con la gente de fuera que viene a trabajar honradamente a España, y homenaje a mi amiga de origen rumano Ruxandra Matei. Uno de los textos más comprometidos de toda la noche.

Toque de spaguetti-western en un país ajeno, desconfianza por tu acento, por ese piercing con toque heavy en tu atuendo, y la palabra rumana en el curriculum vitae de tu lugar de nacimiento...


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Maruja superstar"


Arranca la segunda parte del show con un número cómico mano a mano con OKY, el de "Maruja superstar", la simpática y estrafalaria ama de casa que se marcha a hacer la compra al supermercado del barrio para hacer acopio de unas ofertas extraordinarias.

Oye, Pepi, que ya han venido las ofertas del súper. Las latas del bonito Requetemiau están a tres por dos; el cartón de vino La escurribanda Padre, a cuarenta céntimos; por una pastilla de jabón Olorosacueva, te regalan un mp3 donde te caben las tropecientas canciones de la Charito Yeýé-Oh-yeah; por un paquete de compresas Agarratelaúltimagotita "Encantada de la vida", te regalan una guía para saber reír de manera horizontal. Y así, hasta diez páginas de folleto...


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Tacones en la noche (travesti)"



Sexto y último fragmento de la primera parte del show "MUÑECAS DE CRISTAL", con el número más atrevido de todo el espectáculo: la historia de un hombre, encerrado en un cuerpo equivocado, que se convierte en mujer a pesar del rechazo de su pareja y de ciertos sectores de la sociedad. Tras el texto, el propio OKY aparece escenificando el tema musical "TRAVESTI".

El sonido de sus tacones anunciaba su llegada, ya fuera con plataformas, zapatos de diseño o comprados por cinco euros para asistir a una fiesta petarda. Su vestido, hecho para la ocasión; su maquillaje, para disimular su identidad; su perfil, desvirtuado por una peluca. "Soy una mujer" se decía constantemente ante el espejo cada amanecer. "Soy una de ellas, pertenezco a su mundo pese a las mentiras que me contaron desde este otro mundo en el que habito y me siento prisionero".

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MUÑECAS DE CRISTAL - "La Sirena de la calle Cubo"


Quinto número del show, el momento más dramático de todo el espectáculo, "La Sirena de la calle Cubo", la triste historia de una vagabunda que fuera en su juventud la musa de un poeta y el mito de muchos admiradores, que pasa sus últimos días como una mendiga, paseando su mundo y sus pertenencias en bolsas de plástico por toda la ciudad, hasta que es rescatada y reconfortada por un nuevo poeta.

Fue ignorada por todos, menos por un joven poeta, que llorando un amor perdido por esos jardines, reconoció en aquella mirada silenciosa a la musa por excelencia de sus poemas favoritos. "Tú eres la Sirena de la calle Cubo", le dijo. "¿Y tú?, otra alma errante que camina sobre lágrimas sin sostenerse apenas", le contestó ella.


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Señorita metro y medio"


Cuarto número del show "MUÑECAS DE CRISTAL", con la historia de "La señorita metro y medio", que cuenta el amor entre un escultor un tanto peculiar y la modelo que sirvió de inspiración para su última obra artística, acentuado por el Vals de la película "Amelie" y la Sonata Claro de luna, de Beethoven.

Y el día del estreno, entre el resto de la gente, asentiste de manera triste al haberte despojado de tu persona física para convertirte en la aurora de los poetas y los bohemios callejeros, que se adentran todos ellos en el boulevard donde te colocaron como estatua, para llorar sus amores rotos en forma de versos o escritos malditos, naufragando en este callejón de besos perdidos.


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MUÑECAS DE CRISTAL - "A flor de piel"


Tercer fragmento del show "MUÑECAS DE CRISTAL", con el texto de "A flor de piel", la historia de amor entre dos mujeres, condenadas al silencio por su condición de homosexuales. Una realidad aún latente en muchas chicas, por mucho que esta sociedad vaya de moderna y tolerante.

Dos mujeres que se aman en cada uno de los latidos de su corazón, de unos corazones que palpitan al estar cerca la una de la otra, y que mueren en cada distancia que constante su lejanía...


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Arrabal"


Segundo número de la noche, "Arrabal", el monólogo sobre un hombre rudo que acaba de pasar la noche con una prostituta arrabalera, al ritmo de "Noria", de Mu-online.

Ahora, mientras la luz del amanecer se filtra a través de la persiana de nuestra habitación, y tras haberte vestido, respiras el aroma de las caricias y los besos que te di horas antes. Y asientes tristemente con la mirada. Todos olemos igual, piensas. Todos llevamos el mismo aroma de fracaso impregnado en nuestra piel.


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MUÑECAS DE CRISTAL - "Por una mirada tuya"



Inicio del show "Muñecas de cristal": tras el Vals del amor de la película "Titanic", la aparición del Maestro de Ceremonias, de negro, invitando a todo el público a adentrarse en este mundo de mujeres con los versos de "Por una mirada tuya" y al ritmo del "Can´t get you out of my head" de Kylie Minogue.

¿Cuánto eres capaz de ofrecerme por una sonrisa?
¿Qué no daría yo por una de tus palabras?


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el show MUÑECAS DE CRISTAL





Os presento un pequeño adelanto de lo que ocurrió el pasado martes, 12 de mayo, en el escenario del Colilla Queens. Cuatro momentos, cuatro instantes plenos de magia y evocación. Os lo muestro antes de comenzar con el bombardeo de vídeos con los trece números del espectáculo de casi dos horas de duración que fue, sin lugar a dudas, el momento más brillante de toda mi carrera. Y no lo digo yo, sino que fue pregonado a los cuatro vientos por la multitud asistente al show, que sirvió también como lanzamiento oficial de mi libro "El cabaret de los sueños nocturnos", ya disponible a la venta en el mismo pub Colilla Queens, en la floristería Mil Rosas, en el Café La Tertulia y en la librería alternativa La Libre.
Sólo puedo dar las gracias a todo mi equipo técnico (Nené en el maquillaje, Nel, Raúl e Ignacio Pombo con las fotografías, Rux en la grabación en vídeo, "Manu" con todo el juego de luces y sonido...).
Pronto, muy pronto, sabréis qué ocurrió realmente a las 22:45 horas del 12 de mayo de 2009, cuando dos personajes se adentraron en un escenario para recrear historias de mujeres...
Historias escritas con el corazón.

LA SIRENA DE LA CALLE CUBO


Se la podía ver todas las mañanas en los aledaños de la calle Cubo, rodeada de bolsas de plástico donde llevaba todas sus pertenencias, con la mirada perdida en el recuerdo y el pasado, y un sempiterno cigarrillo en la comisura de los labios. Y silencio. Siempre rodeada de silencio.
Dicen quienes llegaron a conocerla en sus buenos tiempos, que había sido la musa de un poeta torturado y decadente, maldito en sus escritos y reflejo de la tristeza de muchos... Un pigmalión oscuro, cuyo único éxito había sido el haber creado al personaje por el que aquella vagabunda sería siempre recordada. "La sirena de la calle Cubo" fue el personaje que superó a la persona, devoró a su creador, y se instaló en la memoria de los lectores taciturnos de los cafés de luces oscuros y pianola como música de fondo.
Los cinéfilos la comparaban con la gitana de "Sed de mal"; los más intelectuales, con la musa de Dante o del propio Leonardo; los compositores realizaban sus nocturnos a través de los versos que ella había inspirado; los transformistas la imitaban sobre los escenarios, ante miradas atónitas que naufragaban entre copas y alientos jadeantes.
Pero el recuerdo se hizo silencio con los años... anclado en la memoria de la muerte de su poeta, quien la había abandonado tras haberle prometido un amor eterno envuelto en mil caricias certeras. Un Poeta Yacente sobre la superficie de la bahía, cuyo cuerpo flotaba junto a sus últimos versos incompletos: "el mundo no me ha dejado que te demuestre lo mucho que fuiste para mí, mi aurora boreal, mi todo y mi sueño de amor, mi inspiración eterna, mi mejor poema...".
El agua que acabó con su mentor, se hizo lágrimas en lo profundo de su corazón, empapando su mirada y su voz hasta la afonía y la melancolía.
Tuvo un perrillo al que paseaba de noche por los jardines Pereda; una mirada de reojo que se escapaba hacia el paseo marítimo, y muchos gatos en su última habitación alquilada. Fue desahuciada por caseros y médicos, por amigos y admiradores que se alejaban de esa persona estrafalaria que paseaba su mundo y su escasa ropa en bolsas de plástico por toda la ciudad... Por todos menos por un nuevo poeta, que llorando un amor perdido por esos mismos jardines, reconoció en aquella mirada silenciosa a la musa por excelencia de sus versos favoritos. "Tú eres la Sirena de la calle Cubo", le dijo. "Y tú otra alma errante que camina sobre lágrimas sin sostenerse apenas", contestó ella.
Y ante dos cafés en un local de madrugada, se contaron sus vidas y sus desamores, sus escasos aciertos y sus constantes fracasos; el tiempo que hacía que un espejo no les devolvía una sonrisa o cómo el cero a la izquierda llevaba sus nombres y apellidos.
"La Sirena de la calle Cubo" murió esa misma noche, en la cama del poeta, en el lado que él reservaba siempre a su recuerdo y a aquella historia de amor que había desaparecido recientemente de su vida. Y mientras miraba aquel rostro inerte, con los ojos abiertos aún posándose en su recuerdo y su silencio, el joven musitó unas breves palabras antes de besarla en los labios:
"Después de todo, el Cielo me está dando la razón mientras mi cuerpo se hunde en el mar de la bahía... Su luz, entre las nubes, me dice que ha entendido el inmenso amor que sentí por ti...".

el texto más largo de cuantos componen MUÑECAS DE CRISTAL, mi último espectáculo de poesía, teatro, música y luces, interpretado completamente de negro, con cinco focos azules sobre mi silueta,
y con la música de Mike Rowland como banda sonora ideal.
Un texto dedicado a las musas de todos los artistas.

(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2008

LA PLAZA DE MI ABUELA


Sentado bajo el sol de primavera,
firmando ejemplares de mi cabaret
del verso y la imagen, en aquella plaza
que fuera antaño el lugar de encuentro
de mis correrías de niño, frente a la ventana
de la vieja casa donde vivía mi abuela.

Flash-back al pasado: los viernes mi madre
compraba en esa plaza la carne mientras
con mis hermanos íbamos al colmado de
Esteban a comprar un duro de sugus;
los columpios, el tobogán,
la pista de fútbol y el viejo Seat 600 de mi padre,
aparcado junto al portal, las verbenas por el
dos de mayo, las batallas con espadas de plástico,
los polos de leche merengada y los refrescos
con gas que mi tío apilaba en cajas bajo
la mesa de la cocina.

Hoy hace una mañana muy bonita,
con un color agradable a la vista, con
esa tonalidad que proporciona el bienestar
de los recuerdos, y el silencio en la vieja plaza,
donde ancianos se cuentan sus historias cotidianas,
donde los niños juguetean entre los setos y los
viejos bancos de madera.

La vieja casa de mi abuela tiene ahora ventanas nuevas,
su fachada luce un color distinto, pero el olor de aquellas
tardes de juegos y sonrisas permanece perenne, y
la mirada se dirige hacia donde ella tenía el dormitorio,
y hacia la ventana del salón, donde mi padre sintonizaba
la tele para que mi abuela viera el "Un, dos, tres...".

No sé por qué he elegido esta plaza para firmar uno
de mis primeros libros publicados... quizá porque al
estar dedicado "a mis estrellas del cielo", siento que,
de repente, una de las ventanas se va a abrir de golpe,
y que la voz de mi abuela, pronunciando mi nombre,
me avisará de que pronto llegará la hora de la merienda.

Y corriendo, aporreo el timbre de la puerta mientras
ella, con una gran sonrisa, me alcanza un trozo de pan
con dos onzas de chocolate. Y viniendo de ella...
no existe mejor recompensa para mis versos.

(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2009

ARRABAL


No quieres despertarme. En silencio, vas recogiendo tus cosas, te vas vistiendo lentamente, como queriendo dar a entender que no tienes prisa por volver a una vida que te ha desfigurado por completo. Una vida, mala vida de arrabal, a la que llegaste muy joven tras haberte saltado la infancia que toda niña debe tener.
Yo sigo dormido al otro lado de la cama. En realidad, me dormí enseguida, tras haber vertido sobre tu cuerpo abandonado la esencia y el ímpetu de una vida dedicada al trabajo duro, también desde muy joven.
Creo recordar que me dijiste que tenías tres hijos, a los que cuidaba su abuela mientras tú te decicabas a ganar algún dinero para llevar al hogar, que el padre de esas criaturas murió en la cárcel, donde fue a parar tras haberse dedicado no solamente a machacarte, sino también a traficar con estupefacientes, llevándose consigo al mayor de tus hijos. Sí, me lo contaste todo mientras viajábamos fundidos en un mismo cuerpo lejos de la habitación del hotelucho al que me has traído esta noche.
Yo apenas te conté mi vida. Tampoco da para mucho, la verdad. Y tampoco llegamos a decirnos nuestros nombres, aunque éso ya es lo de menos. Con sólo mirarnos a los ojos, sabíamos que la fragilidad de nuestras miradas volverían a coincidir en algún que otro encuentro furtivo. Otro de tantos...
Ahora, mientras la luz del amanecer se filtra a través de la persiana de nuestra habitación, y tras haberte vestido, respiras el aroma de las caricias y los besos que te di horas antes. Y asientes tristemente con la mirada. Todos olemos igual, piensas. Todos llevamos el mismo aroma de fracaso impregnado en nuestra piel. Te levantas de la cama, me tapas con una sábana para cubrir mi cuerpo desnudo, y tras una última mirada, recoges el dinero que te dejé sobre la mesita de noche, lo guardas celosamente en tu bolsa de aseo, y sales de la habitación sin hacer ruido. Con esa misma intensidad con que las que son como tú caminan por la mala vida.
Su mala vida...
Su triste vida de arrabal.

(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2007

Uno de los textos que abren MUÑECAS DE CRISTAL, mi nuevo espectáculo que escenificaré el día 12 de mayo en el Colilla Queens.